Próximo Destino: Tu Serie Favorita

Imaginad una agencia de viajes que ofrece itinerarios a medida según nuestros gustos seriéfilos. No me refiero a hacer un tour por las localizaciones de rodaje, aunque eso también tiene su punto. Puestos a imaginar, vamos más allá, crucemos la frontera de lo real y pensemos en ciudades, pueblos o lugares ficticios por los que se pasean los protagonistas de nuestras series favoritas. El catálogo es infinito y hay para todos los gustos, os daré unos cuantos ejemplos para empezar:

Ofertas gastronómicas y de ocio nocturno

Restaurante Vesubio

El chef Artie Bucco te deleitará con los mejores platos de la gastronomía italiana,  Para amantes de la buena cocina con interés en la mafia de New Jersey.

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Lost: The Final Countdown

Queda poco menos de una semana para que todos volvamos a entrar en ese estado de locura y ansiedad que representa la llegada última temporada de Lost en nuestras vidas de seriéfilos. Para empezar a reconectar y ponernos en sintonía he seleccionado estos tres vídeos:

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Dramedy, cuando generalizamos los géneros

 

Dramedy es un término que a menudo parece ir asociado con la duración de los capítulos. Estamos acostumbrados a que los dramas tengan episodios de 40-50 minutos  y  las comedias 20 minutos. Teniendo esto en cuenta, una serie de media hora seguramente no será dramática, y si no tiene la clara estructura de una sitcom, entonces pasa automáticamente al terreno dramedy. Sin embargo Desperate Housewives, Pushing Daisies, Monk, Northern Exposure, Buffy the Vampire Slayer, Boston Legal, Ally Mc Beal son dramedies de 40 minutos. El dramedy se caracteriza porque mezcla elementos formales del drama y la comedia. Una forma fácil de determinar si una serie es dramedy o no, además de pensar si mezcla comedia y drama, es identificar si las situaciones cómicas están protagonizadas por los personajes principales o si están fijadas sólo como un alivio cómico por parte de algunos personajes secundarios. Continue reading

Jugando con el destino

Los primeros episodios de la quinta temporada de Lost fueron muy emocionantes, tenían acción, conflicto, sensación de peligro e incertidumbre. Asistíamos a la promesa de conocer dos de los enigmas que más me intrigaban desde el final de la tercera temporada: por qué los Oceanic 6 debían volver a la isla y qué cosas terribles le habían ocurrido a los que allí se quedaron.

Los viajes en el tiempo, la lucha entre Wildmore y Ben, el complot montado para reunir a los O6 y el trascendente papel que parecía que jugarían Desmond y Faraday centraron la emoción de ese gran primer tramo de la temporada. Pero la resolución de todos estos elementos fue tramposa y decepcionante

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Llegado el momento de la verdad la misión de Desmond fue totalmente inútil y su participación en la trama inncesaria. La función principal de Faraday fue convencer a Jack de que debía hacer explotar la bomba de hidrógeno y dejar un gráfico explicativo de cómo desmontarla. La enigmática lucha entre Wildmore y Ben parece perder toda su épica en pos de una lucha con reminiscencias divinas y los O6 creían que regresaban como salvadores y encontraron que nadie los necesitaba y que además eran un estorbo en la armonía que habían encontrado los que se quedaron en la isla.

Uno de los mejores momentos de la temporada fue que los viajes temporales de la isla se detuvieran en la época Dharma. Esa parte de la historia isleña, sus enigmas númericos y la tipología de los experimentos que allí realizaban siempre despertaron nuestra intriga, así que la posibilidad de revelar esos misterios de la mano de los losties era apasionante. Pero los episodios de la isla en los 70’s fueron bajando en intensidad y se empleaban 40 minutos en explicar cosas que podían resumirse en tres, así que la trama avanzó poco desde entonces. No hablo de ritmo vertiginoso ni de respuestas a grandes enigmas, sólo que todo era demasiado anecdótico. Supimos qué lo que pasó con Aaron fue lo más obvio y que no había ninguna razón para que Kate le hubiese prohibido a Jack de una manera tan terminante que le preguntase por ello, también vimos que Sayid terminó esposado en el avión después de un engaño muy clásico. Y por alguna razón que aún desconocemos, Sun no viajó a la época Dharma con los otros cinco y al igual que nosotros no sabe quien está al mando de la isla.

Nos mostraron la famosa estatua de los cuatro dedos y la estación “El Templo”. Estas referencias a la cultura egipcia pueden parecer muy emocionantes a primera vista, y despiertan el espíritu teórico del fan de Lost, pero en el fondo no hace más que magnificar los misterios multiteóricos, culturales y religiosos de la isla. Mi actual estado de frustración tiene una explicación sencilla. Lo que me apasionó de Lost era la historia de esos 40 y tantos desconocidos que se accidentaron en una misteriosa isla. La forma en que sus vidas siempre había estado unida por el azar y un destino caprichoso sin que ellos lo supieran y que los condujo a todos a Sydney para subir al vuelo 815 con destino L.A. Al final la isla y sus enigmas ha cobrado más importancia y ellos han quedado desdibujados, y como vimos ejemplificado en Jack y Juliet en el útlimo episodio, guiados por absurdas motivaciones.

“Todo sobre Kate”

En ese capítulo doble final “The Incident” por fin conocimos la identidad del omnipresente Jacob. La escena del inicio es muy descriptiva y simbólica, pero sobre todo es el gran flashback al inicio de los tiempos.

Jacob parece representar el bien, va vestido de blanco, es pacífico y tiene fe en la humanidad, su Némesis en cambio viste de negro, su objetivo es matarle y al igual que el demonio adopta otras formas para engañar y manipular. En escencia son opuestos, así que podemos otorgarle a Jacob y a su Némesis la identidad que más nos guste según nuestras preferencias culturales, porque al final como dice Joseph Campbell en El héroe de las mil caras todos los elementos caracterísiticos del mito son siempre los mismos.

Ominoso

Perverso

El momento trascendental de Jack es el mejor :)

Vimos a Jacob aparecer en extraños momentos de la vida de Jack, Kate, Sawyer, Jin y Sun antes de ir a la isla, y en la de Sayid y Hurley después de salir de ella. Sin embargo, es su Némesis quien hizo converger todo para crear el mito de Locke. Lo hizo creer, salir de la isla, morir y volver como el elegido sólo con el objetivo de llegar hasta Jacob y conseguir que Ben quisiera asesinarlo. Conocemos también su capacidad y tendencia de adoptar otras formas humanas, así que podría ser él por tanto quien se apareció ante los losties y no Jacob. De todas formas nos han dicho que Jacob siempre ha estado escondido tras la sombra de la estatua. Ese hombre sin nombre  ha estado tejiendo un complicado telar de vidas humanas sólo para llegar a ese momento. Así que puede que haya sido él quien se le apareció a Ben como su madre muerta guiando su vida para cumplir su papel en la función final.

Si el flash blanco que vimos en los 70’s representa tal como parece un salto temporal, “They’re coming” en el momento en que se pronuncia, podría referirse a los losties, lo que no sé es por qué aterroriza tanto a el hombre sin nombre. Se están moviendo las fichas para la gran guerra que anunciaba Wildmore, y que tal como está todo planteado no es más que un reflejo de la eterna lucha entre Jacob y su Némesis. De cualquier forma el fundido en blanco, parece representar una nueva página para reescribir toda la historia.

Sé que siempre se ha planteado la lucha entre el bien y el mal, la fe y la ciencia, el destino y el libre albedrío, de todas formas la lucha entre los opuestos es la base de la historia de la humanidad, pero llegados a este punto, que la historia de Lost de alguna manera se reduzca a la simple lucha entre unos semidioses, por muy grandiosa que sea, me parece simplificar con demasiada grandilocuencia.

A pesar de mis reproches lo que une a todos como seguidores de Lost es que somos personas de fe. Así que espero la llegada del 2010 con la misma intensidad que el más devoto defensor de la quinta temporada.

Harper’s Island no es Lost

Una boda en una isla con pasado tenebroso. Un asesino y 25 sospechosos. Cualquiera puede ser la siguiente víctima y cada semana morirá uno de ellos. El dos de julio de 2009 el misterio se habrá resuelto. Esto es lo que promete Harper’s Island, la serie de terror de la CBS que comienza el jueves 9 de abril.

Siete años después del asesinato de su madre en el oscuro hecho conocido como la masacre de John Wakefield, Abby Mills regresa a Harper’s Island para asistir a la boda de su mejor amigo. Lo que empieza como una fiesta acaba convirtiéndose en una lucha a muerte por la supervivencia.  La CBS ha convertido su reality Supervivientes en una serie de terror que combina todos los elementos clásicos del género, incluida la niña que canta una canción infantil que da repeluco: “One by one…”

El primer capítulo titulado “Wrap” está firmado por Jeffrey Bell y dirigido por Jon Turteltaub. Entre el casting de un elenco muy coral encontramos a secundarios de otras series y caras pocas conocidas: Elaine Cassidy (Lydia en Los Otros), Richard Burgi (Karl en Desperate Housewives), Christopher Gorham (Henry en Ugly Betty) y Harry Hamlin (Aaron Echols en Veronica Mars).

La CBS ha apostado fuerte por la promoción de esta serie, en la web oficial de la serie hay un juego llamado “Pick the victim” en el que el espectador puede intentar adivinar quién será la siguiente víctima, o lo que es lo mismo, nominar a quien quiere que muera. En Youtube además del trailer oficial, hay disponibles más de 10 teasers. También han creado la web del periódico ficticio de la isla: el Harper’s Globe. Allí, si se quiere, podrán verse vídeos de una serie online paralela que explicará, a través de otros personajes, detalles complementarios de la trama.

También pretenden que funcione como una red social en la que los usuarios creen su propia página de perfil a la que podrán subir fotos y vídeos e interactuar con otros miembros de la red. La intención es que la serie se convierta en un fenómeno de masas durante las 13 semanas que dura su emisión. En terminos de audiencia no lo tendrá muy complicado, porque en su franja horaria compite con Private Practice (ABC), Southland (NBC) y la programación local de la Fox y la CW.

La campaña de promoción ha hecho especial énfasis en la fecha de inicio y final de la serie y ese simple detalle la hace novedosa. Lo que están vendiendo es que no hay riesgo de cancelación, ni de que la resolución del misterio sea aplazada a una segunda temporada con un maravilloso cliffhanger. Si la estrategia funciona puede crear una nueva tendencia de historias serializadas de temporada única (lo que debió haber sido Prison Break) esto podría garantizar, al eliminar tramas y capítulos de relleno, el nivel de calidad durante todos los episodios. Cada historia debe encontrar la forma idónea de ser contada.

Harper’s Island no quiere que por estar ambientada en una isla se la compare con Lost y para diferenciarse ofrece la garantía de que el dos de junio de 2009 habremos encontrado respuestas a todas las preguntas planteadas durante las 13 semanas que dura la serie. Que la resolución nos guste será otra historia.