Cierre de la temporada de verano

Aprovecho la inminente llegada de la nueva temporada de series, para darle cierre a la de verano comentando los estrenos, que pude y quise ver.

Mi opinión sobre Hung no ha cambiado respecto a la que ofrecí después de ver el piloto. Es una comedia demasiado discreta que fue de más a menos, sin destacar finalmente en nada.

Warehouse 13 es entretenida, lo que más me gusta son los artefactos pero tampoco consiguió dibujar un universo muy atrayente y de Drop Dead Diva lo más destacable ha sido conseguir que su personaje protagonista se aleje de los estándares de belleza de Hollywood. La serie juega con el planteamiento de series como Ugly Betty, y aunque se mueve con peligro entre los estéreotipos consigue encontrar su tono para el público al que va dirigido. En series como 30 Rock también vemos a una Liz Lemon que se burla de los estándares de belleza comiendo  todo tipo de carbohidratos sin sentirse culpable, pero Tina Fey es una mujer delgada por lo que el nivel de identificación carece de realismo. De cualquier manera, si  estas series no regresaran nunca, no las extrañaría.

De los estrenos veraniegos me quedo con Nurse Jackie. Es la propuesta que tiene mejores elementos para consolidarse, la que tiene más posibilidad de evolución y todo ello gracias a un universo pequeño, pero muy cuidado y sobre todo porque su personaje protagonista es inmenso. Los casos médicos no son realmente importantes, pero son peculiares, un reflejo del tema de cada episodio, una perfecta metáfora de la vida de Jackie. Los secundarios son encantadores y están muy bien construidos, nos proporcionan alivio cómico, pero sobre todo su vulnerabilidad nos ofrece un contraste ante la impenetrabilidad de Jackie.

Porque ni nosotros como espectadores, ni los personajes que la rodean la conocen. Mo-Mo es el confidente de su complejo de Robin Hood, la Dra. O’hara conoce sus escarceos amorosos, Zoey sabe que tiene una relación con Eddie, y éste, aunque no sea algo de lo que hablen abiertamente, conoce su addición. Después de ver la primera temporada sabemos que es la mejor en su trabajo y que está rodeada de personas que la respetan, la estiman y la admiran. Pero sobre todo que es adicta, eso es por ahora lo que mejor la define.

Jackie podría tener la vida perfecta (en realidad la tiene) pero en algún momento de su existencia debió pasar algo que la obliga a boicotearse. Tiene tendencias autodestructivas y quizá un gran sentimiento de culpa es lo que la lleva a autocastigarse.

Jackie necesita caminar al borde del abismo y jugar con el caos, los problemas nerviosos de su hija parecen un reflejo de su propia ansiedad. Como House parece incapaz de ser feliz, pero su conflicto puede llegar a ser más complejo y muy interesante. La idea de que nos permitan entrar en la cabeza de Jackie es el mejor aliciente para la siguiente temporada.

Pero ahora, disfrutemos del comienzo de una magnífica Fall Season en la que la mayoría de las series regresan en su mejor momento y los estrenos son prometedores. Parece que tendremos una temporada épica.

Dramedy, cuando generalizamos los géneros

 

Dramedy es un término que a menudo parece ir asociado con la duración de los capítulos. Estamos acostumbrados a que los dramas tengan episodios de 40-50 minutos  y  las comedias 20 minutos. Teniendo esto en cuenta, una serie de media hora seguramente no será dramática, y si no tiene la clara estructura de una sitcom, entonces pasa automáticamente al terreno dramedy. Sin embargo Desperate Housewives, Pushing Daisies, Monk, Northern Exposure, Buffy the Vampire Slayer, Boston Legal, Ally Mc Beal son dramedies de 40 minutos. El dramedy se caracteriza porque mezcla elementos formales del drama y la comedia. Una forma fácil de determinar si una serie es dramedy o no, además de pensar si mezcla comedia y drama, es identificar si las situaciones cómicas están protagonizadas por los personajes principales o si están fijadas sólo como un alivio cómico por parte de algunos personajes secundarios. Continue reading

House: Everybody Lies

(House SO523-S0524) Uno de los axiomas más famosos de la filosofía personal de House es que todos mienten, y en el final de la quinta temporada tuvo su momento epifánico más doloroso: él también.

Después del gran final de la cuarta temporada (House’s Head y Wilson’s Heart), la quinta empezó renovada y con fuerza. Las consecuencias de la muerte de Amber en la relación entre House y Wilson marcaron el devenir de los primeros episodios entre los que destacó especialmente Birthmark, aquella mini road movie en la que descubrimos el origen de la amistad entre ambos.

La quinta temporada tuvo casos clínicos interesantes y un capítulo especial filmado y narrado casi en su totalidad desde el punto de vista de un paciente que como consecuencia de un accidente no puede moverse ni comunicarse (S05E19 Locked In), pero en las tramas internas tuvo muchos altibajos. Desde que al final de la tercera temporada decidieron relevar parcialmente a Cameron, Chase y Foreman e introducir a Thirteen, Kurtner y Taub la serie se dispersó un poco. Los tres primeros nunca se fueron definitivamente y tienen problemas para que todos estos seis personajes satelitales tengan pequeños storylines mínimamente interesantes, a veces se nota demasiado que sólo pasan por allí.

Estuvieron divagando durante la mayor parte de la temporada con tramas que resultaron no aportar gran cosa: Foreman, Thirteen y el Huntington. Él estuvo a punto de perder su carrera por salvarla, ella empezó a mostrar síntomas, y al final no se volvió a mencionar ni la enfermedad ni el tratamiento. Las eternas dudas en la relación entre Chase y Cameron también nos aburrieron, al igual que la historia de Taub, su crisis financiera, matrimonial y su renuncia/regreso. Cuando se anunció que habría un suicidio en la serie, pensé que sería el suyo. La salida de Kurtner de la serie se vió forzada por la decisión del actor de ir a trabajar a la Casa Blanca, pero al final ese suicidio sin motivo aparente fue el detonante de un gran final de temporada, con el que el jugueteo que mantuvieron House y Cuddy adquirió un sentido que fue mucho más allá de tensiones sexuales no resueltas que se agitan momentáneamente en los sweeps de mayo

House había mostrado algunas dudas sobre su capacidad para resolver enigmas  durante esta temporada, incluso Taub tenía mejores ideas que él, pero la muerte de Kurtner lo obsesionó. No lo vio venir. No poder encontrarle una explicación lógica a este hecho revivió el sentimiento de culpa por la muerte de Amber que se sumaba ahora a la de Kurtner, personaje por el cual además comenzaba a mostrar cierta simpatía. Pero más allá de una culpabilidad inconsciente, House necesitaba resolver ese rompecabezas para demostrarse a sí mismo que no había perdido su genialidad, porque eso es lo único valioso que tiene, y perderlo debe ser lo más triste y terrorífico que pueda ocurrirle. Si House pierde su genialidad sólo queda un cojo drogadicto, solitario, infeliz y soberbio.

En esta temporada también hemos visto alucinaciones en Bones, en Grey’s Anatomy y en The Unusuals, pero de las cuatro la de House es la más lograda, no es un tumor cerebral, pero sobre todo porque lo que esconde su cerebro es mucho más interesante y menos obvio. Sabiendo como sé que el caso médico de la semana es siempre una excusa para debatir sobre la vida de los personajes principales, tendría que haber intuido que estábamos hablando del cerebro de House, pero confieso que lo descubrí junto a él. Permití que me distrajeran con la historieta romántico sexual.

No es la primera vez que House alucina en un final de temporada, pero nunca antes lo habíamos visto sentir miedo. Hace ya mucho tiempo que la Vicodina dejó de ser sólo un alivio para el dolor físico y aunque él siempre ha pensado que el dolor de su pierna o la ausencia de él afectan su capacidad intelectual, no es más que una excusa para continuar drogándose sin reconocer su adicción como un problema. La Vicodina finalmente le estaba haciendo perder lo único que realmente le importa y aún así su fuerte adicción hizo que su cerebro encontrase la manera de mentirle, descubrirlo es la experiencia más dolorosa que jamás haya vivido.

Quizá ahora deba aprender a convivir con el dolor de su pierna, el cual siempre será una extensión de su dolor emocional y su incapacidad para ser feliz. La desintoxicación seguramente no le hará mejor persona y en el fondo sabemos que no habrá grandes cambios estructurales. Tampoco queremos que eso pase, la serie no sería igual sin House y tampoco con un House distinto en su esencia al que ahora es, debe ser la única serie en la que como espectadores no queremos que nuestro protagonista sea feliz.  De todas formas la serie plantea un interesante nuevo punto de partida en su sexta temporada y quizá veamos a House incordiando en el centro de rehabilitación.

 Sea como sea, House sigue siendo una de las series grandes y al final de cada temporada siempre consigue que siga enganchada, porque estas pequeñas dosis de brillantez son la droga más poderosa y adictiva. 

 

 


Afortunadamente tenemos a House

(S05E04 –S05EO6) Cuando ya estábamos convencidos de que la ruptura de la amistad entre House y Wilson iba a ser el arco de la quinta temporada, los guionistas los reconciliaron en el capítulo 504 “Birthmarks”. Al mejor estilo de las Road Movies, viven una aventura y realizan un viaje interior. Varias horas juntos en un espacio reducido y con la capacidad exasperante de House al máximo nivel pronosticaban lo peor, pero al final House le expresó por fin sus verdaderos sentimientos, y Wilson redescubrió por qué lo necesita. Lo mejor del episodio es que sirvió de excusa para contarnos cómo se inició la amistad entre ambos.

El detonante del episodio es la muerte del padre de House y su negativa a asistir al funeral. Mediante un mini-complot House acaba en el coche de Wilson cuya misión es llevarlo hasta allí y traerlo de vuelta. House le cuenta que desde los 12 años ha creído que no es hijo biológico de su padre. Después de revelar esta información House es obligado por su madre a decir unas palabras durante la ceremonia, y cuando Wilson y nosotros nos temíamos la situación más incómoda, House nos sorprendió con un discurso emocionante y aparentemente honesto. Justo en el momento en que parece más vulnerable, se acerca al feretro y descubrimos que ha aprovechado la cercanía para obtener una muestra de ADN.

 

 

Pasa algo curioso con las series y es que podemos identificar fácilmente los capítulos escritos por sus creadores y que podemos percibir los cambios en la realización. Estamos tan acostumbrados a ver a los personajes encuadrados y fotografiados de cierta manera episodio tras episodio, que cuando los vemos desde otro ángulo o con una luz diferente somos conscientes de que detrás de la cámara hay alguien que nos quiere comunicar algo. La Opening Scene del capítulo 506 “Joy” está rodada con maestría y transmite una gran sensación de desasosiego:

 

[vimeo width="350" height="250"]http://vimeo.com/2131200[/vimeo]

 

Este capítulo es uno de esos, su director es Deran Sarafian, y en House ha dirigido, entre otros, el episodio doble de la segunda temporada “Euphoria”. Es co-productor ejecutivo de varios episodios y sobrino de Robert Alman. Esto último no es relevante, pero lo mencionan en su biografía.

Taub y Thirteen comparten dos escenas muy buenas. En la primera mientras están investigando en la casa del paciente, Taub afirma que la familia tradicional es un fraude porque al final su función se reduce a llevar el dinero a casa, Thirteen le replica, y él le responde:

 

Pero la mejor, es esta en la que van a buscar una muestra de cocaína y se retrata muy bien la naturaleza de ambos personajes:

 

[vimeo width="350" height="250"]http://vimeo.com/2131527[/vimeo]

 

“Joy” es un titulo irónico para el episodio, porque es precisamente de lo que carecen nuestros personajes. House realmente parece incapacitado para sentir felicidad, y cada vez es más consciente de ello.  Pero lo que mas comentarios ha generado es la escena final, sólo sé que nos regalará situaciones y comentarios divertidos en siguientes episodios.

 

Los paralelismos entre los casos médicos y lo que le ocurre a los personajes, están muy conseguidos esta temporada. Pero lo más destacado es que nos revelan detalles de su vida personal fuera del ámbito del hospital. Hemos estado en la casa de Taub, en la de Thirteen, hemos ido al funeral del padre de House, seguimos el intento de adopción de Cuddy, y hasta sabemos que para Foreman descubrir que el detective no había encontrado nada interesante en su vida es una prueba de lo aburrida que es. Después de cinco temporadas House no ha perdido la capacidad de sorprendernos y es sin duda una de las series que ha regresado con mejor forma en  esta gris temporada.

 

 

 

 

 

 

Wilson, pero no Wilson

En el capítulo de House de esta semana “Not Cancer” pudimos ver por primera vez el personaje de Lucas, el investigador privado interpretado por Michael Weston, quien como ya sabemos posiblemente protagonizará su propia serie. Asistimos de manera consciente al test del personaje de un futuro spin-off, aunque yo lo llamaría apadrinamiento.

 

 

Siempre se ha dicho que Wilson es el único secundario irremplazable de la serie. Viendo a Lucas, lo pongo en duda. Queda claro que todos son prescindibles menos House, afortunadamente para los fans de Wilson, Lucas está de paso. Su personaje es muy inteligente, una especie de House más joven y más simpático. Un brillante detective privado que no sabe fingir ni mentir, ya conocemos su debilidad. Y es que al estar pensado como posible protagonista, está diseñado para cautivar. Es un personaje con particularidades, a quien incluso ya podemos reconocer sólo por sus calcetines.

 

 

Durante todo el episodio House busca desesperadamente a alguien que camine como Wilson, hable como Wilson y no sea Wilson. “Cancer, but not cancer”. Ha perdido a su único amigo, es una realidad muy triste, pero qué sería de esta serie sin sus maravillosos momentos cómicos. House busca un nuevo mejor amigo y para ello pone a prueba a un posible candidato con el Test Kurtner:

 

[vimeo width="300" height="200"]http://vimeo.com/1818767[/vimeo]

 

Pero frente a Lucas, House ha dejado ver realmente cuánto le afecta la pérdida de Wilson.  A él no le regaló frases ingeniosas ni comentarios sarcásticos.  Desde la perspectiva de alguien que no le necesita y que no lo admira profesionalmente, Lucas consigue que House se enfrente consigo mismo. Ese es un sentimiento que House no conoce y esa incomodidad de alguna manera le inspira confianza. Lo mejor es que juntos tienen mucha química y como dúo cómico nos regalaran buenos momentos como puede verse al final de la promo:

 

[youtube width="325" height="244"]http://www.youtube.com/watch?v=c_KqgBmwlRk[/youtube]

 

Deber ser un privilegio poder comprobar cómo funciona un personaje introduciéndolo en el universo de tu creación estrella. Cómo mola ser David Shore.