A la espera de la llegada de los proyectos en preparación que puedan revivir la época dorada de la HBO, Bored to Death parece el proyecto más interesante de la cadena de los últimos tiempos. Aunque se estrena el próximo 20 de septiembre, la cadena de pago no ha invertido demasiados esfuerzos en promocionarlo.

En la página oficial de la serie sólo aparece el póster y algunos vídeos. No hay sinopsis, ni descripción de personajes, y el mismo resumen estándar se repite en los sitios que hacen referencia a ella. De todas formas, después de ver los cinco vídeos disponibles en la web y de tomar algunas notas, puedo ofreceros algunos datos más sobre este estreno.

El creador y guionista de todos los episodios de la serie es Jonathan Ames, escritor norteamericano de novelas y cómics que fue columnista en el New York Press durante varios años. Según la crítica, retrata con gran acierto el existencialismo de los treintañeros y recurre a sus experiencias personales con el alcoholismo y el sexo para dotar de realismo sus narraciones. Sus obras tienen una narrativa muy cinematográfica, con la prosa característica de la Lost Generation, personajes encantadores y un humor excéntrico. Bored to Death está basada en un relato corto del mismo nombre y tiene un tono semiautobiográfico, hasta el punto que el personaje protagonista lleva su nombre. Los capítulos tienen 30 minutos de duración y están rodados en Brooklyn, lugar que le proporcionará a la serie una atmósfera personal.

Jonathan Ames (Jason Schwartzman, Viaje a Darjeeling) es un escritor de cine negro en pleno bloqueo creativo después de que su novia Suzanne (Olivia Thirlby, Juno) decidiera terminar la relación. Él no pudo/quiso dejar de beber alcohol y fumar porros, y ella no pudo/quiso seguir esperando a que él cambiara. Este bloqueo ovbiamente llega en mal momento, pues su editor está esperando que entregue el borrador de su segunda novela. En lugar de sobrellevar la presión, asumir sus responsabilidades y enfrentar la realidad, Jonathan decide evadirla. Sentado ante la página en blanco, una idea llega a su mente: reinventar su vida y emular al detective que protagoniza sus historias preferidas.

Esperando hacer más ligero su propio equipaje emocional mientras ayuda a otros a resolver sus problemas, publica un anuncio online ofreciéndose como detective sin licencia ni experiencia. Sorpresivamente existen clientes desesperados que reclaman sus servicios. No hay problema, Jonathan ha leído muchas libros sobre detectives así que cree saber exactamente lo que hay que hacer.

En las aventuras de los más disparatados casos, lo acompañaran sus amigos George y Ray. George Christopher (Ted Danson, Damages) es propietario a de una revista en el que Jonathan trabaja como freelance. George es adinerado y un triunfador en su trabajo, pero empieza a sentirse viejo y busca nuevas experiencias, por lo que no duda ni un momento en apuntarse a esta travesía.

Ray (Zack Galifianakis, The Hangover) es un ilustrador frustrado sexualmente porque no puede tener hijos, y los dos que ya tiene su novia no lo respetan. Desde un primer momento señala todos los aspectos negativos del nuevo plan de vida de Jonathan, pero finalmente forma parte del trío. Este reparto de lujo que se verá engalanado con actores invitados como: Oliver Platt, Patton Oswalt e incluso el director de cine Jim Jarmush interpretándose a sí mismo.

Gabardinas, cigarrillos, luces de neón, mujeres fatales, un trío de personajes vulnerables, Brooklyn y un actor que nos recuerda el cine de Wes Anderson. El innegable espíritu indie de este híbrido de comedia urbana surrealista y cine negro, convierte a Bored to Death en una serie con un encanto irresistible. Desde aquí la recomiendo como una de las posibles sorpresas de la temporada.






































