Eleventh Hour: Ciencia for Dummies

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(S01E01) El primer capítulo de Eleventh Hour es sorprendente. Sorprende, que después de que llevemos tantos años viendo CSI, los responsables creativos de la CBS consideren que es necesario explicar qué es el ADN en una investigación científica, y que además se permitan hacerlo utilizando un símil tan básico como este:

Eso es Eleventh Hour, una nueva serie de investigación criminal que se suma al Imperio Bruckheimer-CBS: CSI’s, Caso Abierto o Sin rastro y que, siguiendo la tendencia de la temporada, se basa en una miniserie británica del mismo nombre emitida en el 2005.

El protagonista es el Doctor Jacob Hood (Rufus Sewell), un brillante biofísico que trabaja como asesor del FBI y se encarga de investigar casos de naturaleza científica. Su compañera, Rachel Young (Marley Shelton), es una agente del FBI que tiene la misión de protegerle de los peligros que puedan acecharle durante las invierstigaciones, porque él siempre está concentrado e inmerso en sus pensamientos.

Un guión totalmente fallido, una trama ridícula  que no requería de la presencia de ningún asesor especializado para resolverse. Un científico moralista que siempre está indignado por el uso indebido que el hombre hace de la ciencia y la tecnología. Y una agente del FBI, que tiene las mejores escenas cuando está en solitario, pero que tal como está planteada la serie, está destinada a seguir escuchando explicaciones innecesarias como:

Es ridículo que el protagonista tenga que explicarle a una agente del FBI el principio básico de la clonación, o que ella tenga que preguntarle de qué le suena el nombre Geppetto.  Quizá simplemente piensan que el público se está volviendo cada día más imbécil, pero en el fondo la serie tiene un gran problema estructural: No han presentado personajes secundarios recurrentes. y ninguna serie puede sustentarse sólo con dos personajes, y mucho menos si el único comodín que él tiene para explicarle cosas al espectador es su única compañera.

Durante el episodio nos mencionan reiterativamente el “Botón del pánico” que lleva consigo el Dr. Hood, un dispositivo que debe apretar cuando se encuentre en peligro para que Rachel pueda acudir a rescatarlo. Lo mencionan tantas veces que sabes que al final ocurrirá algo, y cuando pasa no es emocionante, ni divertido y no funciona a ningún nivel:

Capítulos autoconclusivos con un misterio, que  deberán resolver en la ciudad en la que los necesiten. Eleventh Hour es Ciencia para Dummies.

No hace falta ser biofísico para saber esto.