The Bad Wife: la esposa del antihéroe

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skyler white pool

No hay que buscar mucho en la red para encontrar páginas de Facebook y artículos en los que sus autores exponen las múltiples razones por las que odian a Skyler White. Incluso, en el popular sitio uproxx, han hecho un gráfico valorando los episodios de Breaking Bad según la cantidad de tiempo en pantalla que aparece el personaje. El desprecio visceral es tal, que Anna Gunn, la actriz que lo interpreta, sintiéndose atacada en varias ocasiones a nivel personal, escribió recientemente un artículo de opinión sobre el tema en el NY Times.

Cada cosa que Skyler ha hecho, dejado de hacer, dicho o callado es un arma en su contra que automáticamente se convierte en una razón para justificar a los haters. Cada paso que da, la condena un poco más. El de Skyler no es, por supuesto, un caso aislado en la televisión. Este síndrome es extrapolable a otras famosas esposas de admirados antihéroes: Carmela Soprano, Corrine Mackey o Betty Draper. No importa que sus maridos sean sociópatas, psicópatas, adúlteros, manipuladores, asesinos, mentirosos compulsivos,  o que abusen de ellas utilizando la violencia emocional. A ellos les justificamos lo injustificable en pos de la historia. Sus mujeres son, en cambio, un mero obstáculo que se interpone en la “heroica” travesía de los protagonistas, son una fuente de conflicto mundano y no se les perdona lo que las hace humanas.

carmela soprano
Estas mujeres, a diferencia de sus “heroicos” maridos, piensan en sus hijos y anteponen la seguridad económica y la estabilidad emocional de su familia. Nunca se quedan inmóviles y se defienden, como pueden, con las armas que tienen a su alcance.  Como seres humanos, debería ser fácil para el espectador empatizar con ellas, con su infelicidad, su impotencia y su vulnerabilidad ante el abuso de poder, pero el eje de la historia nos ciega y se les juzga con el más estricto código de conducta, uno totalmente diferente al usado para valorar las acciones de los personajes masculinos.

Las tendencias en cuanto al tipo de personajes que representan las mujeres en las historias de la llamada Edad de oro de la TV siguen determinadas por un sistema patriarcal, el universo de las series sigue siendo androcéntrico y los estereotipos continúan perpetuándose. Sin embargo, en esta ocasión no pondré el machismo en manos del creador ni en los ojos del crítico, mucho menos en los del espectador.

skyler white

Lo que determina nuestra postura ante el producto es el punto de vista. No sólo el de los responsables de la obra, el cual permeabiliza y guía nuestro viaje a través de los recursos narrativos y técnicos propios del medio,  si no, por supuesto, el de nuestro protagonista. (Quién es el protagonista de la historia es un factor determinante. Si en The Good Wife fuesen Will o Peter, las acciones de Alicia Florrick también serían cuestionadas semana a semana). En qué centramos nuestra atención en cada momento depende de la narración, pero cuando revisitas episodios anteriores de estas series, con la amplia perspectiva que te da haber avanzado etapas del viaje, descubres que las señales han estado presentes desde el principio. No es que a los protagonistas se les caiga la máscara, es a nosotros a quienes se nos cae la venda.

El espejismo funciona hasta que la realidad es tan insoportable que te explota en la cara, pero la semilla de Heisenberg estaba viva desde el primer episodio de la serie (recordad por ejemplo su reacción en la tienda de ropa en la que está con Walter Jr y Skyler). Walter White no se convirtió en un monstruo en la quinta temporada de Breaking Bad. En 2010, después de la tercera temporada, yo misma dije: “Por eso, aunque en un principio se ve arrastrado por los hechos, acaba por convertirse en un actor premeditado, y lo disfruta.” A pesar de todo,  aún en ese momento, yo seguía justificándolo y viendo heroicidad en sus actos. La presentación del personaje fue tan buena, que serviría para validar sus acciones futuras cuando llegara el momento. Lo cierto es que su sensación de fracaso y la rabia acumulada durante tantos años, fueron el detonante: el cáncer sólo fue el catalizador y, una vez sintió que no tenía nada que perder, liberó su furia contenida. Lo mismo ocurre con Don Draper, que siempre ha sido un alcohólico, y no se convirtió en un hombre despreciable en la sexta temporada de Mad Men: todas aquellas acciones que ahora producen tanto rechazo, tienen situaciones espejo durante las anteriores temporadas de la serie.

betty draper cigar

Por suerte, para algunos de nosotros, conforme avanza el relato y, una vez que empezamos a ver a esos hombres tal como son, empezamos también a entender a sus mujeres. Aquellas a las que simplemente se catalogaba de caprichosas, egoístas e hipócritas, eran en realidad más inteligentes que todos los personajes que rodean a sus hombres y, en definitiva, más que nosotros mismos: ellas, astutas, valientes y recursivas, supieron ver sus verdaderos rostros desde el principio, fuimos nosotros quienes decidimos ignorarlos.

Nota podcastera:

El último programa de Del Sofá a La Cocina es una conversación con nuestra experta en el negocio del espectáculo americano, María [Twitter], con quien ya contamos en el anterior especial y que, esta vez, pone a nuestra (y vuestra) disposición todos sus conocimientos para educarnos sobre cómo funciona ese negocio del que nosotros, al fin y al cabo, sólo vemos sus frutos.

Nos hemos dejado muchas cosas en el tintero (da para mucho el tema), así que si se os ocurren temas de los que queráis que hablemos o que os contestemos, no tenéis más que decirlo. Por ahora, en este especial hablaremos sobre la sindicación, el modelo de negocio, quién paga qué en el mundo de la televisión, los derechos de venta, la diferencia entre estudios y productoras, cadenas y afiliadas, el calendario de producción, las audiencias, el modelo publicitario, la PBS, los showrunners, los créditos de guión… Vamos, ¡un montón de cosas! ¡Que aproveche! :)

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