Divagando: De expectativas y decepciones

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Entre los que vemos series hay dos grupos de personas: los que han aprendido a no esperar nada, por lo cual son capaces de encontrar cierto nivel de satisfacción sobre mínimos y, los que teniendo en cuenta el background de los nombres detrás de los proyectos, siempre esperamos que sean capaces de superar lo que una vez nos dieron. A esto que nos diferencia hemos decidido llamarlo desde hace un tiempo expectativas, y hemos decidido también, que es mejor no tener ninguna para evitar decepciones: “no tenía ninguna expectativa y me dio más lo que esperaba”. Cuando no se espera nada, cualquier cosa ya implica un punto a favor.


Están las expectativas creadas desde el exterior y las que creamos nosotros mismos. Las primeras, son simplemente molestas, porque nos anticipan las maravillas de un producto y, por más que queramos ignorarlas, terminamos idealizándolo hasta subirlo a un pedestal en el que podremos alabarlo si estamos de acuerdo con sus bondades. O desde el que caerá a gran velocidad y se hará añicos, según las leyes físicas, si descubrimos que todo era una simple estrategia de venta.

Pero las segundas son dolorosas, porque está en juego nuestra confianza, y a nadie le gusta descubrir de repente que algo con lo que se sentía seguro deja de ser fiable. Muchos dirán que si ocurre la culpa habrá sido mía, y seguro tienen razón. Es más fácil abrir la caja y disfrutar con que al menos no esté vacía, que imaginar que lo que hay dentro nos va a gustar tanto, que disfrutamos los momentos de espera hasta que la caja llega a nuestras manos. Si antes me han dado algo que me gusta, no puedo evitar esperar que lo próximo, como mínimo mantenga el nivel de lo anterior, y a ser posible que consiga superarlo. Porque si lo hicieron una vez, sé que pueden volver a hacerlo. Lo que sé es que por el simple miedo a la decepción, no voy a negarme el placer de la anticipación, que es como llamó a este tipo de expectativas uno de mis escritores favoritos.

Esto se aplica a cualquier nueva serie de mi top de creadores y guionistas de televisión. Sí, ya sabéis que disfruto viendo a ciertos actores en pantalla, pero cómo realmente disfruto es dejándome llevar de la mano de aquellos que les dan voz y son capaces de hacer que los admire. Por eso, cada nuevo proyecto de esas personas a las que admiro, o cada nuevo episodio de una serie que me gusta, me hace sentir mariposas en el estómago, porque cada nuevo encuentro tiene la emoción de la primera vez, pero con la garantía de satisfacción que da la experiencia de lo conocido.

¿Es preferible no esperar nada para evitar decepciones? Teniendo en cuenta que no estamos hablando de nada trascendental, me resigno a hacerlo. Joss Whedon, David Simon, David Chase, Steven Moffat,  y Matthew Weiner, son algunos nombres televisivos que me han demostrado que son capaces de crear universos, personajes y situaciones que me seducen y me emocionan, si sé que van a hacer algo nuevo quiero emocionarme con la espera, y sentarme esperando disfrutar tanto, o más, de lo que me hicieron disfrutar antes. Parece que me gusta ser fan.

¿Eso es malo, doctor?

Fotografía | elgeodonista

12 comentarios en “Divagando: De expectativas y decepciones

  1. No puedo dejar de emocionarme cuando ciertos creadores vuelven a la pantalla, intento no crearme expectativas, pero es muy complicado, por eso cuando David Simon anunció Treme, después de lo que me gustó The Wire, estaba entusiasmado, y lo cierto que colmó mis expectativas, por eso hay veces que te pueden defraudar un poquito, pero si son de los buenos es difícil que lo hagan mucho.

  2. Tengo muy clavado el dicho de “el que espera, desespera”, pero no puedo evitar emocionarme, sobre todo cuando, como dices, hay gente cuyo trabajo admiro detrás de los proyectos. Es inevitable, supongo. Bueno, éso y con cada temporada de mis series preferidas, de las que, aunque soy consciente de lo difícil que es, siempre espero que se superen.

    Un beso y gracias por volver a escribir.

  3. Yo creo que lo próximo que hagan Lindelof y Cuse estará bajo una presión (expectativas) enorme. Personalmente espero grandes cosas de lo nuevo de Brian Fuller.

  4. Es inevitable generarse expectativas sobre tal proyecto u otro por la gente que está envuelta en él. Si la cosa te gusta, entonces genial. Pero si que fastidia generarse auto expectativas y que luego las cosas no te terminen de enganchar.

  5. Pues yo sinceramente creo que es mejor no hacerse demasiadas expectativas, aunque hacérselas es algo inevitable.

    Por ejemplo, la serie que más ganas tengo de ver sin duda alguna es Juego de Tronos, pero ya me voy mentalizando de que no va a ser ni mucho menos tan buena como el libro… pero de todas formas, por mucho que lo intente, la esperanza de que me equivoque y lo supere, está ahí..

  6. Crearse expectativas es inevitable. Y, qué leches, en cierto sentido es hasta bueno (igual soy un poco rara, pero la anticipación a veces es parte de la gracia de una serie :P).

    Lo malo es creárselas de más. O, sobre todo, ir de partida con una idea preconcebida demasiado concreta de lo que vas a encontrarte. Porque entonces puede pasar que, aunque el resultado no sea ni mucho menos malo, te decepcione igualmente. Otra cosa es que el resultado sea de todo menos bueno, que también puede pasar. Pero bueno, yo me quedo con mi crearme expectativas, en pequeñas raciones al menos ;).

  7. Cuánta razón tienes, sister :P

    Lo de las expectativas es un tema muy peliagudo. Tener pocas expectativas con una película ha hecho que me gustasen títulos que de primeras rechazaba categóricamente. Pero las difíciles son las altas. Porque siempre las ponemos tan altas que se hace difícil que la obra las supere. Sólo maestros como Sorkin+Fincher son capaces de superar las altas expectativas que tenía con La Red Social, una gran excepción dentro de este tema. Scott Pilgrim por otra parte (expectativas por el comic y por las anteriores pelis de Edgar Wright) entró en la categoría de decepcionantes.

    Y es que las expectativas son inevitables y además ahora que las productoras se agarran a un clavo ardiendo para apoyar la promoción de una película, se hace aún más difícil crearse expectativas.

  8. A mi me cabrea lo indecible cuando me dicen: “El capítulo que vas a ver ahora es la hostia en bicicleta”. ¡Déjame que lo vea y luego lo comentamos, copón!

    No puedo evitar, como tú, anticiparme y pensar que lo que está por venir de la mano de según quién, o protagonizado por según quién, me va a gustar. Pero tampoco me caso con nadie.

    Si la próxima serie o película en la que salga mi actor favorito es “mierder”, me dará rabia, pero lo superaré y seré la primera en criticarlo y ponerlo verde.

    ¡Que para eso soy un Troll! ;)

  9. Yo creo que este año ya he aprendido la lección y voy a intentar no hypearme nunca más con ninguna serie, o por lo menos lo intentaré, si Whedon vuelve a la televisión seguro que acabo subiéndome por las paredes de la emoción xD

  10. El recopetín: me auto-trolleo. Me fastidia que la gente me diga “ya verás qué capítulo vas a ver” y yo me he dedicado a hacer eso mismo toda la tarde. ¡¡Si es que no se puede hablar!! La carne es débil.

  11. Una gran reflexión. Yo soy de las que no esperan nada, o poco, lo mínimo y así suelo disfrutar bastante. Pero seguramente, tú te decepciones en algunos casos, pero lo que disfrutas, lo disfrutarás posiblemente el doble.

  12. @Krys: Tú última frase es muy cierta, cuando esperas algo con mucha ilusión y tienes la suerte de que colme tus expectativas, el placer es doble ;)

    @vanessa: Vanessa, tu comentario merece un premio, nunca había leído algo mejor. A mí me ha pasado lo mismo alguna vez.

    @Manganxet: Es que Whedon es mucho Whedon, y cuando me entero de que un proyecto nuevo entre manos, es imposible no empezar a salivar.

    @Adri: The Social Network es muy buena peli, y Fincher muy buen director, también soy su fan, pero los fans de Sorkin nos hemos puesto doblemente palotes.

    @Mina Harker: Tienes razón, a veces las expectativas no se limitan a que algo sea simplemente tan bueno como esperamos, sino que nos montamos nuestra propia película de qué es lo que nos vamos a encontrar y ahí es cuando la decepción no tiene que ver con la calidad del producto, sino con la sorpresa.

    @martinyfelix: @DENISFINDER: Ser o no ser, esa es la cuestión. Sabemos que es mejor no tenerlas, pero a veces es imposible evitarlo ;)

    @watanabe: Damon y Lindelof deben tener pánico escénico, serán puestos a prueba sin duda.

    @Dani: Compartimos postura. ¡Gracias a ti por leerme! Besitos.

    @satrian: De los buenos siempre esperaremos algo mejor porque sabemos que pueden hacerlo. Si tenemos suerte y los dejan hacer, lo normal es que no nos decepcionen.

    ¡Gracias a tod@s por compartir mis divagaciones!

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