Doctor Who: El Principio del Fin

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The Doctor aterriza con la Tardis en Marte para dar un paseo por el planeta rojo, un planeta que por su color debe recordarle un poco a Gallifrey. De entre todos los días posibles en su eterna existencia, es el 21 de noviembre de 2059 el día elegido. Ese día la Bowie One de Marte, la primera colonia humana fuera de la tierra, explotará y con ella todos sus tripulantes. Pero este no es uno de esos momentos en los que se requiere la ayuda del Doctor para salvarlos, éste es un día escrito en la historia de la humanidad y no debe cambiarse.

The Waters of Mars utiliza con acierto el espíritu amenazador de películas como Alien o de The Thing de Carpenter. La premisa de el agua como elemento de transmisión del virus, agua definida como un elemento que con paciencia puede destruirlo todo es interesante, pero que al final no necesitase paciencia y que pudiese destruirlo todo a fuerza de manguerazos no terminó de convencerme. La música, uno de los grandes valores de la serie, estuvo muy lejos de ser la mejor elección para el episodio y el uso repetitivo de los artículos de prensa en los que podíamos leer la muerte de los personajes durante su presentación fue muy del estilo FlashForward.

No bastaba con un plano, tenían que incluir dos para cada personaje cuando sabíamos que el destino de todos era el mismo. Ya lo habíamos entendido. No puedo culpar solamente a Russell T. Davies quien tiene ideas muy brillantes, pero a veces falla en su desarrollo, porque estas decisiones que critico quizá son responsabilidad del realizador. No seguiré insistiendo en los fallos, si nos quitamos las gafas de fans de Tennant podemos verlos con facilidad, pasemos a lo realmente importante.

Los especiales de Doctor Who no acostumbran a ser los mejores episodios de la serie. En este caso sin embargo, tiene muchísima fuerza porque es el primero de tres especiales que marcan el inicio del fin de la era del décimo Doctor, un David Tennant a quien hemos aprendido a querer con locura y que con su marcha dejará al undécimo Doctor con una gran carga a sus espaldas. Cuando Tennant reemplazó a Ecleston el público tampoco se mostró demasiado receptivo al inicio, pero para Matt Smith será mucho más complicado porque a Ecleston sólo lo habíamos visto durante 12 episodios y Tennant después de tres temporadas, que han ido aumentando en calidad, es el referente único cuando se habla de la nueva era de Doctor Who. David Tennant es The Doctah.

Toda esta historia de aliens acuáticos como amenaza para destruir a toda la humanidad si a la tierra llegase sólo una gota de agua marciana, es sólo una excusa para mostrarnos el descenso de The Doctah a su infierno particular, a la certeza de que su fin está cada vez más cerca. Odd Sigma en The Planet of Odds dijo: “The Doctor’s song will end soon” y en Planet of The Dead una vidente le dijo: “Be careful, because your song is ending, sir. It is returning, it is returning through the dark. And then Doctor… oh, but then…he will knock four times”.

Aunque la situación creada para generar el conflicto personal del Doctor pudo haber sido más personal para justificar que sacrificase su legado como Lord of Time, cumplió su función narrativa. La profecía empieza a cumplirse, The Doctor está en el momento más oscuro de su existencia. No pudo evitar la marcha de Rose, Martha y Donna, las compañeras que le daban equilibrio a su vida y además fue el responsable directo de que Adelaide, quien actúa como su compañera en esta historia decidiera acabar con la suya, para que el destino escrito en la historia del tiempo siguise su curso. Creyó tener el poder para salvarla de una muerte inevitable, pero por el contrario fue él quien la obligó a cumplir su destino de la peor forma posible.

No es la primera vez que The Doctah se enfrenta al dilema de estar condenado a ser un espectador ante hechos marcados como fijos en la historia de la humanidad, pero su incapacidad para evitar la marcha de sus compañeras lo atormenta. Ser un Time Lord lejos de ser un privilegio se ha convertido en su condena, qué sentido tiene visitar inimaginables momentos y lugares del infinito universo si no puede compartirlos con nadie. Su inmenso poder es inútil si en el momento de la verdad no puede evitar que todos los que quiere vayan desapareciendo, la soledad es una condena que ya no puede soportar.

Durante sus 900 años de vida ha visto morir o alejarse a muchas personas cercanas sin poder hacer nada para evitarlo. Esta enorme frustración lo hizo creer que por una vez podía dominar las leyes del tiempo como su señor, sin ser un mero testigo, como un dios maquiavélico y oscuro, que hoy está muy lejos del Doctor que conocíamos y que inevitablemente se parece cada vez más a su némesis: The Master. Estoy contando los días para esos regalos de navidad y reyes que son los próximos dos especiales. Prometen ser épicos e inolvidables.

Doctor Who en plena esencia:

El nombre de la base:

El cameo Dalek y relacionar a Adelaide con el capítulo The Stolen Earth de la cuarta temporada.

Doctor Who? – Doctor Fun!

4 comentarios en “Doctor Who: El Principio del Fin

  1. Sabía yo que me ibas a poner los pelos de punta… ;)
    Cierto es que los especiales no suelen caracterizarse por ser lo mejor de la serie, pero este me sorprendió gratamente. Aunque no puedo ser objetiva pq lo vi un poco bastante cegada antes ese “principio del fin” que apuntas. Tennant es mucho, y vas a ser muy duro despedirle, y muy difícil reemplazarle.

  2. Me encantó, pero también me sorprendió un poco, con ese tono tan oscuro al final, más propio de Torchwood que del Doctor. A ver como se las gasta Rusell T. Davies en la despedida de Tennant, porque esto promete.

  3. A mí la verdad es que me recordó un poco a Ghosts of Mars de Carpenter…la primera parte fue entretenida aunque pudo pasar perfectamente sin el doctor.
    Decididamente lo mejor fue el final en el que muestran a un doctor más oscuro y mucho menos alegre y benévolo que el habitual.
    Y sí, yo fui de las que pusieron el grito en el cielo cuando se marchó Eccleston, pero creo que en cuanto se marche Tennant, este chico nuevo lo va a tener muy crudo.

  4. Ya en frío (que a mí con Doctor Who me pueden las hormonas jeje) si veo algún que otro recurso repetitivo en el guión y un “caso” que es más una escusa que otra cosa. Eso sí, con el final si que sigo anonadado.

    David Tennant deja un listón alto, pero también lo dejo Tom Baker. Es la eterna duda de Doctor Who, pero siempre prevalece el personaje que hace olvidar a los actores. Además, “in Moffat we trust”.

    Esperando ansioso el día de Navidad.

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