La paradoja del placer culpable
Quienes escribimos sobre series hemos generalizado el uso de muchos términos y frases porque a los blogueros nos encanta etiquetar. Es un recurso que nos facilita definir las series rápidamente con pocas palabras. Una de esas expresiones es el placer culpable. Haciendo un googleo rápido encuentro varias series catalogadas como tal: Dawson’s Creek, The Vampire Diaries, Gossip Girl, Grey’s Anatomy, The OC, Private Practice, Make it or Break it, 90210, Melrose Place, One Tree Hill, Gilmore Girls, Everwood o incluso Entourage, Buffy, Veronica Mars o Glee.
Supongo que lo que acabo de decir no le parece extraño a nadie, pero continúo. El placer culpable implica que sintamos placer con algo que reconocemos como perjudicial, es decir, que nos sintamos bien aún sabiendo que lo que hacemos está mal, ya sea porque nos perjudica a nosotros mismos o a una tercera persona.
Fumar o comernos una bolsa tamaño familiar de patatas fritas son placeres culpables, lo son también propagar rumores sobre alguien o actuar con la intención de ofender o causar daño, si hacerlo nos proporciona una oscura satisfacción.
Descargar series o escribir sobre ellas en el trabajo son placeres culpables, cancelar una cita porque preferimos quedarnos viendo un episodio es un placer culpable, pero ver una serie nunca podrá ser un placer culpable. No importa lo barata que sea intelectualmente, la mala crítica que tenga, o que sus personajes sean planos como autopistas, si cuando la ves te entretiene, te hace reir irónicamente, o te sierve de catarsis cuál sesión de kickboxing ¿a quién le estás haciendo daño?.
Cuando decimos que una serie es nuestro placer culpable, lo que en realidad estamos diciendo es que nos gustan ciertas series de las que no podemos hablar en el exclusivo club de los seriéfilos intelectuales, mientras nos fumamos un puro y bebemos coñac. Así que lo que tenemos en realidad son placeres inconfesables y he aquí la paradoja, porque en cuanto los admitimos públicamente, pierden su carácter de oscuro secreto, y se quedan sólo en placer por placer.
Yo podría participar en un trivial de Dawson’s Creek y ganar, soy de las que cree que The OC nunca pudo recuperarse de la marcha de Marissa Cooper, Buffy está en mi Top3 de series, soy fan del LoVe, no me pierdo ni un sólo episodio de Grey’s Anatomy, acabo de descubrir que soy gleek y ¿sabéis qué? no siento la necesidad de autojustificarme y tampoco ningún atisbo de culpa al decirlo.
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Olé, olé y olé. Además, la gran mayoría de series que citas no se merecen esa penosa clasificación…
Me has dado ideas para alguna entrada ^^
Saludos!!
Sinceramente, ODIO el término “placer culpable”. Jamás hablaré de una serie como mi placer culpable porque para mí, si me gusta, si me entretiene, es buena, si es placer no es culpable. Y punto.
En todo caso divido las series en las buenas, las que más me gustan, o incluso las más sesudas y las “ligeras”. Una serie ligera que veo puede ser ‘Ugly Betty’, pero en realidad me gusta mucho y la disfruto, así que me niego a colgarle esa etiqueta negativa de placer culpable.
Si me gusta una mamarrachada, la abrazo sin pudor.
Para mi The OC,Gilmore Girls, Everwood,Entourage, Buffy o Veronica Mars(incluso Gossip Girl
) no son placeres culpables, en realidad no tengo muchos, solo llamo a placer culpable ha esa serie que veo y se que es una chorrada, pero tienes mucha razon en lo que explicas, una serie NUNCA puedes ser un placer culpable.
Yo soy de los que pienso que the OC SI se recupero de la ida de Marissa, la cuarta temporada me encanto, quien no se recupero fue la audiencia
Saludos!
Yo últimamente estoy empezando a sentirme masoquista al descubrirme como una de las pocas seriéfilas que sigue viendo Héroes (y pienso hacerlo hasta el final,cueste lo que cueste!)